El gobierno del estado de Nuevo León enfrenta una solicitud de diputados locales para liquidar la concesión del río Pánuco, con el objetivo de evitar problemas futuros en el acceso al agua. La iniciativa fue presentada por los diputados Javier Caballero y Greta Barra, quienes destacaron la necesidad de resolver la deuda pendiente relacionada con la cuota de garantía de la concesión, que se encuentra en mora desde hace varios años. Esta medida busca evitar que la falta de pago afecte la disponibilidad de agua para la población en el futuro inmediato.

El río Pánuco es uno de los principales recursos hídricos para la región, abasteciendo a municipios de Nuevo León y a zonas industriales en la frontera con Tamaulipas. En 2019, se firmó un acuerdo para regular la concesión, pero desde entonces no se ha cumplido con el pago de la cuota de garantía, lo que ha generado inquietud entre las autoridades y la sociedad civil. Los diputados argumentan que el incumplimiento podría generar sanciones legales que limiten el acceso al agua, especialmente en épocas de sequía o escasez.

La solicitud de liquidación de la concesión surge en un contexto de creciente preocupación por la gestión de los recursos hídricos en el norte de México. En los últimos años, la región ha enfrentado episodios de escasez de agua, lo que ha generado conflictos entre usuarios y autoridades. Los diputados destacaron que el pago de la cuota de garantía no solo es un compromiso legal, sino también una medida para garantizar la continuidad del suministro de agua a comunidades y sectores económicos clave, como la agricultura y la industria.

Las autoridades estatales aún no han emitido una respuesta oficial a la solicitud, pero expertos en hidrología advierten que la falta de acción podría tener consecuencias graves. Si la concesión no se liquida, podría verse afectada la capacidad del gobierno para negociar acuerdos con otros actores, como empresas o entidades federales, lo que podría generar un desabasto en zonas vulnerables. Además, la situación podría generar tensiones con el gobierno federal, que supervisa la regulación de ríos transfronterizos como el Pánuco.