La Secretaría de Salud federal confirmó el segundo caso de miasis en un humano por gusano barrenador en el estado de Nuevo León, según informó en la semana epidemiológica 21. Este nuevo caso se suma al primero reportado en la misma entidad, lo que eleva a dos los casos confirmados en la región. La enfermedad, causada por la larva de la mosca botfly, se transmite al ser humano al tocar o inhalar huevos depositados en superficies contaminadas, como suelo o vegetación.
El caso en Nuevo León fue identificado tras la notificación de un paciente que presentó síntomas como dolor, inflamación y la presencia de un bulto en la piel, características típicas de la miasis. Las autoridades sanitarias destacaron que el diagnóstico se realizó mediante análisis clínicos y laboratoriales, confirmando la presencia de la larva en el tejido. Aunque no se especificó el nombre del paciente, se resaltó la importancia de la vigilancia epidemiológica para detectar casos tempranamente.
En el contexto nacional, México registra 397 casos confirmados de miasis, dos de los cuales han terminado en fallecimiento. La mayoría de los casos se reportan en zonas rurales o con acceso limitado a servicios de salud, donde la exposición a ambientes naturales es más frecuente. La Secretaría de Salud recomendó a la población en riesgo, como trabajadores agrícolas o personas que viven en zonas con alta presencia de moscas botfly, tomar medidas preventivas, como el uso de ropa protectora y la higiene adecuada.
Las autoridades también enfatizaron la necesidad de fortalecer la atención médica en áreas afectadas, ya que la miasis puede complicarse si no se trata a tiempo. En Nuevo León, se están evaluando las condiciones ambientales que podrían favorecer la proliferación de la mosca botfly, con el fin de implementar campañas de fumigación o educación comunitaria. Los expertos advierten que, aunque la enfermedad no es contagiosa entre humanos, su presencia en la región requiere una respuesta inmediata para evitar un aumento en los casos.
