La Secretaría de Servicios Públicos de Monterrey ejecutó una operación de limpieza en el Canal Medular, removiendo 4 mil toneladas de basura y escombro acumulados. El trabajo se concentró en el tramo comprendido entre Sierra Verde y Ocaso, zonas donde la acumulación de residuos ha comprometido la capacidad de drenaje de la infraestructura.

Una intervención reactiva en infraestructura crítica

La dependencia municipal justificó la intervención como medida para mantener el flujo del agua y prevenir afectaciones durante temporadas de lluvias. Sin embargo, la magnitud de los residuos removidos —4 mil toneladas— plantea preguntas sobre los mecanismos de vigilancia y mantenimiento preventivo que debería ejercer la administración sobre esta infraestructura de importancia estratégica para la ciudad.

El Canal Medular funciona como eje del sistema de drenaje regiomontano. Su obstrucción por acumulación de basura no es un problema de origen natural, sino resultado de gestión deficiente. La pregunta que emerge es cuál fue el período en que se permitió que 4 mil toneladas de residuos se acumularan sin intervención, y quién en la estructura administrativa es responsable de ese vacío operativo.

La Secretaría de Servicios Públicos no ha precisado públicamente si esta limpieza responde a un cronograma establecido de mantenimiento o si fue una acción de emergencia derivada de reportes ciudadanos o alertas de riesgo. Esta distinción es relevante para evaluar si existe un protocolo institucional robusto o si las intervenciones dependen de crisis que ya se han materializado.

Más allá del operativo de extracción, la dependencia no ha comunicado estrategias específicas para evitar reincidencias. Sin un diagnóstico público sobre las fuentes de contaminación del canal —si proviene de vertimientos clandestinos, deficiencias en recolección municipal, o ambas— cualquier medida futura será, nuevamente, correctiva antes que preventiva.