El huracán Simon, clasificado como categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, se encuentra a 345 kilómetros al suroeste de Manzanillo, en el estado de Colima, y avanza hacia la costa occidental de México. Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el sistema cuenta con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora y lluvias intensas que podrían afectar varias regiones del país. Las autoridades han emitido alertas para zonas costeras y montañosas, donde se prevén inundaciones y deslizamientos de tierra.

Las proyecciones indican que el huracán podría tocar tierra en las próximas horas, afectando principalmente a los estados de Colima, Jalisco, Michoacán y Nayarit. La Secretaría de Protección Civil de México ha recomendado a la población en zonas de riesgo mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades. Además, se espera que los oleajes peligrosos y las precipitaciones excesivas persistan hasta el sábado 10 de octubre, lo que podría generar daños en infraestructura y afectar la movilidad en las regiones afectadas.

Este fenómeno ocurre en el contexto de la temporada ciclónica del Pacífico, que suele ser activa entre mayo y noviembre. Aunque Simon no alcanza la categoría de huracán de gran intensidad, su trayectoria y la combinación de lluvias con el relieve montañoso de la región aumentan el riesgo de inundaciones. En años anteriores, eventos similares han causado desastres, como los registrados en 2013 con el huracán Manuel, que dejó cientos de afectados en el occidente del país.

Las consecuencias potenciales incluyen la interrupción de servicios básicos, como el suministro de agua y electricidad, así como la afectación de cultivos y vías de transporte. Las autoridades han activado planes de contingencia, incluyendo la evacuación de zonas vulnerables y la preparación de refugios temporales. Sin embargo, la población debe estar alerta, ya que las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente, y la combinación de vientos fuertes y lluvia prolongada puede generar situaciones críticas en áreas de baja altitud.