Este domingo, más de cien personas participaron en una jornada de exploración y monitoreo ambiental del Río Santa Catarina en Monterrey, como parte de un esfuerzo para evaluar los cambios en su cauce y riberas tras obras recientes de infraestructura. La actividad, organizada por grupos de conservación y ciudadanos interesados, incluyó la observación de la calidad del agua, la identificación de especies y la documentación de residuos en las orillas del río.
Entre los hallazgos destacaron residuos de construcción, como ladrillos y plásticos, que se encontraron en distintos puntos del río, a pesar de las regulaciones ambientales vigentes. Los participantes señalaron que estas acumulaciones podrían estar relacionadas con proyectos de urbanización o mantenimiento en la zona, aunque no se especificó cuál institución o empresa está detrás de dichas actividades. La presencia de estos desechos generó preocupación por el impacto en la biodiversidad y la salud pública.
El Río Santa Catarina, que atraviesa la ciudad de Monterrey, ha sido históricamente un eje de contaminación debido a la industrialización y la expansión urbana. En los últimos años, se han implementado iniciativas para su rehabilitación, pero la presencia de residuos en esta jornada refleja la persistencia de problemas. Los organizadores destacaron que la colaboración ciudadana es clave para mantener la presión sobre las autoridades y asegurar que las normativas se cumplan.
Las autoridades locales aún no han emitido un comunicado oficial sobre los hallazgos, pero expertos en medio ambiente sugieren que es fundamental realizar inspecciones más frecuentes y sancionar a quienes incumplan las leyes ambientales. Además, se plantea la necesidad de campañas de concientización para reducir la generación de residuos en áreas cercanas al río. La comunidad espera que este evento marque un punto de inflexión en la gestión del agua en la región.
