La osa Mina, rescatada en el Zoológico La Pastora de Nuevo León, falleció luego de nueve meses de cuidados médicos especializados. Su muerte fue anunciada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que reveló los resultados de la necropsia realizada para determinar la causa de su fallecimiento. Según el informe, la osa murió debido a una enfermedad cardíaca crónica que provocó un paro cardiorrespiratorio, lo que evidenció la gravedad de su condición.

El caso de Mina generó atención en la comunidad científica y de conservación, ya que el zoológico de la región es conocido por rescatar animales en situación de vulnerabilidad. La osa fue trasladada a un centro de rehabilitación especializado, donde recibió atención médica constante. Sin embargo, la evolución de su enfermedad no permitió su recuperación, lo que subraya los desafíos de cuidar a animales salvajes en condiciones de cautiverio.

La Profepa destacó que el diagnóstico de la necropsia fue fundamental para entender las causas de la muerte y mejorar protocolos de atención en futuros rescates. Aunque no se especificó el tipo exacto de afección cardíaca, se señaló que la condición crónica fue el factor determinante. Este caso también reavivó el debate sobre las prácticas de rescatar y mantener animales en zoológicos, cuestionando si estos espacios son adecuados para la recuperación de especies en peligro.

La noticia fue recibida con tristeza por los trabajadores del zoológico y activistas ambientales, quienes destacaron el esfuerzo por salvar a Mina. Sin embargo, también se planteó la necesidad de evaluar la viabilidad de mantener animales con condiciones médicas complejas en entornos controlados. La muerte de la osa refuerza la importancia de la colaboración entre instituciones científicas y organizaciones de conservación para garantizar el bienestar de los animales rescatados.