Las autoridades federales y estatales de Nuevo León anunciaron un plan conjunto para combatir la plaga de vegetación acuática en la presa La Boca, ubicada en el municipio de Santiago. La medida se tomó tras la identificación de un crecimiento excesivo de plantas que afecta la calidad del agua y el ecosistema local. El anuncio fue realizado en un comunicado conjunto donde se destacó la colaboración entre instituciones para eliminar la maleza y prevenir su repetición.

La plaga se atribuye al vertido de desechos humanos y residuos industriales en las aguas de la presa, lo que ha generado un desequilibrio ecológico. Las autoridades explicaron que la acumulación de materia orgánica favorece el crecimiento de especies invasivas, como el hiedra acuática, que dificultan la circulación del agua y reducen la oxigenación. El objetivo es restaurar el equilibrio del ecosistema y garantizar el suministro de agua potable para la población.

El trabajo se desarrollará en coordinación con el ayuntamiento de Santiago, que ha sido el principal afectado por el problema. Las dependencias federales, como la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y estatales, como la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, estarán a cargo de las acciones técnicas, incluyendo la extracción manual y mecánica de la vegetación. Además, se implementarán campañas de sensibilización para evitar la contaminación en el futuro.

Este esfuerzo responde a un contexto de creciente preocupación por la conservación de los recursos hídricos en la región. La presa La Boca, que abastece a miles de habitantes, ha sufrido episodios de contaminación en años anteriores, lo que ha generado conflictos entre comunidades y autoridades. La acción actual busca no solo resolver el problema inmediato, sino también establecer protocolos para monitorear y prevenir futuras amenazas al agua.

Las consecuencias de no actuar podrían incluir la degradación del ecosistema, afectaciones a la salud pública y la pérdida de biodiversidad. Además, la contaminación del agua podría impactar la agricultura y la ganadería en la zona, sectores clave para la economía local. Las autoridades aseguraron que las medidas serán sostenibles, con seguimiento constante para garantizar su efectividad a largo plazo.