La presa La Boca, ubicada en Santiago, Nuevo León, enfrenta una emergencia ambiental debido a la contaminación por aguas negras que ingresan al arroyo La Chueca, uno de sus principales afluentes. Estas aguas, provenientes de drenajes no tratados, han generado una proliferación desmedida de lirios acuáticos, una especie invasiva que amenaza el suministro de agua potable y los ecosistemas locales. La situación se agrava por la falta de infraestructura adecuada en zonas aledañas, donde asentamientos informales descargan residuos sin control.
El problema se enmarca en un sistema de drenaje colapsado que no puede manejar la creciente población y la falta de planificación urbana en la región. Según expertos, el arroyo La Chueca recibe desechos domésticos y industriales sin tratamiento, lo que favorece el crecimiento de la lechuguilla de agua, una planta que, al cubrir la superficie del agua, reduce el oxígeno disponible para la vida acuática. Esto ha generado preocupación entre las autoridades locales y la comunidad, que teme por la calidad del agua que abastece a miles de personas.
La contaminación en la presa La Boca no es un caso aislado. En los últimos años, la región ha experimentado un crecimiento desordenado, con zonas sin servicios básicos que contribuyen a la degradación del medio ambiente. La presencia de lirios acuáticos no solo afecta la biodiversidad, sino que también incrementa los costos de tratamiento del agua, ya que requiere de métodos mecánicos y químicos para su remoción. Además, la acumulación de residuos puede generar olores y sustancias tóxicas que ponen en riesgo la salud pública.
Las autoridades han iniciado gestiones para abordar la crisis, pero los recursos son limitados y el avance es lento. Organizaciones ambientales exigen acciones inmediatas, como la reconstrucción del sistema de drenaje y la implementación de programas de recolección de residuos en las zonas afectadas. Sin embargo, el desafío es complejo, ya que involucra no solo a las instituciones gubernamentales, sino también a la participación de la comunidad para evitar que la contaminación continúe.
