El municipio de Santiago, en colaboración con asociaciones ambientales, ha retirado 156 toneladas de lechuguilla acuática de la Presa La Boca, superando el 50% del objetivo establecido para su erradicación. El trabajo, iniciado en abril y concluido en julio, abarcó 34 mil metros cuadrados de la zona afectada, según informó el alcalde David de la Peña, quien destacó el esfuerzo colectivo para combatir la plaga.

La lechuguilla acuática, una planta invasiva que afecta la calidad del agua y el ecosistema local, ha sido un problema recurrente en la presa. Su proliferación ha generado preocupación por el impacto en la biodiversidad y la capacidad de almacenamiento del agua. El proyecto, financiado por el ayuntamiento y apoyado por organizaciones ambientales, busca eliminar las 300 toneladas estimadas para evitar su reproducción y restaurar el equilibrio ecológico.

El alcalde David de la Peña destacó que la limpieza no solo es un esfuerzo de conservación, sino también una medida para garantizar el abastecimiento de agua en la región. «Este trabajo es fundamental para proteger los recursos naturales y la salud de las comunidades que dependen de la presa», afirmó. La colaboración entre autoridades y ciudadanos ha sido clave para avanzar en el plan de descontaminación.

Las autoridades anticipan que, si se logra el objetivo de 300 toneladas, se reducirá significativamente la presencia de la plaga, permitiendo la recuperación de la flora y fauna nativa. Sin embargo, el desafío continúa, ya que la lechuguilla acuática requiere vigilancia constante para evitar su regreso. Los expertos recomiendan mantener programas de monitoreo y educación ambiental para sostenibilidad a largo plazo.