La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) confirmó la renuncia de Patricia Dávila como secretaria general, tras denuncias sobre irregularidades en el proceso de admisión universitaria. Dávila, quien lideraba la Administración Escolar, dejó su cargo en la dependencia encargada del examen de ingreso, un área crítica para la selección de estudiantes. Su salida fue anunciada oficialmente por la institución, que no especificó las causas exactas de la renuncia, aunque se vinculó con cuestionamientos sobre la transparencia del proceso de admisión.

El nuevo secretario general de la UNAM es Javier de la Fuente, un académico con una trayectoria destacada en la administración universitaria y en la promoción de políticas educativas. Su nombramiento fue anunciado como parte de un esfuerzo por reforzar la confianza en el sistema de admisión. La universidad informó que realizará un examen de control presencial para verificar los resultados del proceso de ingreso, un mecanismo que busca garantizar la equidad y la integridad del proceso académico.

Las irregularidades denunciadas se centraron en posibles fallos en la evaluación de los aspirantes, incluyendo acusaciones de sesgos o errores en la calificación de los exámenes. Aunque no se revelaron detalles específicos, la situación generó críticas de la comunidad académica y de los estudiantes, quienes exigieron mayor transparencia. La UNAM, como institución de prestigio, enfrenta presión para resolver estos conflictos y evitar que afecten su imagen institucional.

El cambio en la dirección de la admisión podría tener implicaciones para los estudiantes, especialmente en términos de acceso a la educación superior. Si el nuevo sistema de control presencial logra corregir las fallas identificadas, podría mejorar la confianza en el proceso. Sin embargo, si persisten problemas de gestión, podría generar incertidumbre entre los aspirantes. La UNAM tendrá que demostrar su compromiso con la equidad y la eficiencia para mantener su rol como referente educativo en el país.