La jefa del gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, descartó el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, en una conferencia de prensa donde destacó que el Congreso local deberá designar un gobernador interino hasta las elecciones de 2027. Esta decisión se tomó tras la licencia indefinida del actual mandatario estatal, quien dejó su cargo para enfocarse en su labor como diputado federal.

Rocha Moya, quien fue gobernador de Sinaloa entre 2019 y 2023, se retiró de la función pública estatal para continuar con su trayectoria política en el ámbito federal. La situación generó incertidumbre sobre la gobernabilidad del estado, ya que el mandato de Rocha Moya terminaba en junio de 2024, lo que exige la designación de un sustituto antes de esa fecha para garantizar la continuidad del gobierno.

El proceso de selección del gobernador interino será responsabilidad del Congreso de Sinaloa, que deberá elegir a una figura que asegure la estabilidad institucional. Sin embargo, aún no se ha revelado quién podría ocupar ese cargo, lo que ha generado especulaciones sobre posibles candidatos y la posible influencia de los partidos políticos en la decisión. La falta de claridad sobre este punto podría afectar la confianza de la población en las instituciones estatales.

La decisión de Sheinbaum resalta la importancia de mantener la legalidad y la transparencia en la gestión gubernamental, especialmente en un contexto donde la gobernabilidad de Sinaloa es clave para el desarrollo económico y social del estado. Además, el caso de Rocha Moya refleja la complejidad de las relaciones entre los poderes públicos en México, donde la interacción entre el Ejecutivo federal y los gobiernos locales puede tener implicaciones significativas.