Un trabajador de 38 años perdió la vida este domingo por la mañana al ser electrocutado mientras realizaba labores de pintura en el techo de una bodega ubicada en la colonia Villa Linda Vista, en Guadalupe, Nuevo León. Según informes oficiales, el hombre tocó un cable de alta tensión mientras trabajaba, lo que provocó graves quemaduras de tercer grado. Fue trasladado de emergencia a un centro médico en condiciones estables, aunque el resultado final no ha sido confirmado por las autoridades.

El accidente ocurrió alrededor de las 9:00 horas, cuando el trabajador se encontraba en el techo de la bodega, probablemente sin tomar las medidas de seguridad adecuadas. Las autoridades locales han iniciado una investigación para determinar las causas exactas del incidente, incluyendo si el lugar contaba con las protecciones eléctricas necesarias o si hubo negligencia por parte de la empresa empleadora. No se ha revelado el nombre del hombre ni la identidad de la empresa donde trabajaba.

Este caso se suma a un patrón de accidentes laborales en el sector de construcción y mantenimiento en México, donde la falta de protocolos de seguridad y la exposición a riesgos eléctricos son comunes. Según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en 2022 se reportaron más de 15,000 accidentes laborales graves en el país, muchos de ellos relacionados con contactos eléctricos o falta de equipos de protección. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social ha reiterado la importancia de cumplir con normas de seguridad, pero su aplicación sigue siendo un desafío en múltiples sectores.

Las autoridades han anunciado que realizarán inspecciones en el lugar y en otras empresas similares para verificar el cumplimiento de las normas de seguridad. Además, se espera que este caso impulse discusiones sobre la necesidad de capacitación obligatoria para trabajadores en riesgo y la implementación de medidas preventivas, como la desconexión de cables en áreas de trabajo. Sin embargo, expertos en derecho laboral señalan que la responsabilidad recae en las empresas, que deben garantizar condiciones adecuadas para sus empleados, bajo el marco de la Ley Federal del Trabajo.