Una menor de cuatro años, identificada como Ariana Mireya, falleció en la estación del Metro Hospital de Monterrey luego de sufrir una crisis convulsiva que derivó en un paro cardiorrespiratorio. El incidente ocurrió el jueves 20 de octubre, cuando la niña, de origen salvadoreño, fue trasladada a la estación del Metro tras ser negada la atención médica en un hospital local. Según informes preliminares, la familia intentó acceder a servicios de emergencia, pero se le negó el ingreso, lo que generó una cadena de eventos que culminó en su deceso.
El caso generó una ola de indignación en redes sociales y en la comunidad local, donde se cuestionó la atención médica que recibió la menor. Testigos indicaron que Ariana presentaba síntomas graves de convulsión y que, al no ser atendida en el hospital, se decidió trasladarla a la estación del Metro, donde perdió la vida. Las autoridades de la zona confirmaron que el incidente provocó interrupciones en las operaciones del Metro, con unidades detenidas y personal de rescate movilizado para gestionar la emergencia.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León inició una investigación para esclarecer las circunstancias del caso, incluyendo la negativa de atención médica y el traslado de la menor a un espacio no adecuado para su condición. Las autoridades han destacado que se analizarán los protocolos de atención en emergencias y la responsabilidad de los servicios médicos involucrados. Mientras tanto, se busca determinar si hubo negligencia o fallos en la cadena de atención sanitaria que condujeron al deceso.
El caso ha resaltado las dificultades que enfrentan las familias migrantes para acceder a servicios médicos en México, especialmente en situaciones críticas. Organizaciones de derechos humanos han exigido transparencia y acciones para evitar que otros casos similares ocurran. Además, se ha generado un debate sobre la necesidad de mejorar la coordinación entre hospitales y servicios de emergencia, así como la capacitación del personal para atender a pacientes en condiciones de riesgo vital.
El fallecimiento de Ariana Mireya ha provocado una conmoción en Monterrey y en otros puntos del país, con manifestaciones y peticiones para que se esclarezcan las causas del deceso. Las autoridades han prometido brindar información actualizada una vez que se concluya la investigación, mientras la familia de la menor busca justicia y respuestas sobre lo sucedido. El caso también ha llamado la atención sobre la importancia de garantizar el acceso a la salud en situaciones de emergencia, sin importar el estatus migratorio o la ubicación.
