El 16 de mayo de 2011, un ataque en el Casino Royale de Monterrey, Nuevo León, dejó 52 muertos y al menos 60 heridos, convirtiéndose en uno de los sucesos más trágicos de la historia reciente de México. El incidente, que se registró en la madrugada, fue causado por una explosión de gas que se desencadenó en el local, aunque las autoridades no confirmaron de inmediato la causa exacta. La tragedia conmocionó al país y generó una profunda conmoción en la comunidad, especialmente por el número elevado de víctimas y la vulnerabilidad de los asistentes, muchos de los cuales estaban en el lugar por razones distintas.
Juan Manuel y Rosa María, dos de las víctimas, representan la diversidad de historias que se perdieron en el ataque. Juan, un estudiante de 19 años, asistió al casino con amigos para celebrar su cumpleaños, mientras que Rosa, una madre de familia de 38 años, fue a trabajar como camarera. Ambos perdieron la vida en el incendio que se desató tras la explosión, lo que dejó a sus familias en un proceso de duelo y búsqueda de respuestas. A 15 años de la tragedia, sus seres queridos siguen recordando su memoria y exigiendo justicia, mientras las autoridades enfrentan críticas por la lentitud en la resolución del caso.
El ataque en el Casino Royale ocurrió en un contexto de creciente violencia en el norte del país, donde grupos criminales disputaban el control de zonas estratégicas. Aunque inicialmente se sospechó de un ataque relacionado con el crimen organizado, las investig
