Activistas de Greenpeace México y el colectivo ‘¡Aquí No!’ escalaron el asta de bandera en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir la cancelación de la planta de amoníaco en Topolobampo, Sinaloa. La protesta, realizada el viernes 20 de octubre, buscó llamar la atención sobre los riesgos ambientales y sanitarios que generaría la instalación, cuyo avance alcanza el 95%. Los manifestantes destacaron que la obra, impulsada por una empresa privada, ha sido cuestionada por su impacto en ecosistemas y comunidades cercanas.

La planta de amoníaco, que se encuentra en fase de construcción desde 2021, ha generado controversia debido a su ubicación en la bahía de Topolobampo, un área protegida por su biodiversidad. Los activistas argumentan que el proyecto podría contaminar aguas marinas, afectar la pesca local y exponer a la población a sustancias químicas peligrosas. Greenpeace México señaló que la falta de transparencia en los estudios de impacto ambiental ha exacerbado las preocupaciones de la comunidad.

La protesta en el Zócalo, uno de los espacios más simbólicos de la capital, fue una acción de visibilización que busca presionar a las autoridades federales para que reviertan la aprobación del proyecto. El colectivo ‘¡Aquí No!’ destacó que la planta representa un conflicto entre el desarrollo industrial y la protección del medio ambiente, cuestionando la prioridad dada a intereses económicos sobre la salud pública. La actividad contó con la participación de cientos de ciudadanos que exigieron una evaluación más rigurosa de los riesgos asociados.

Las consecuencias de la planta de amoníaco podrían ser profundas, tanto en el ámbito ecológico como social. Si se concluye, se estima que generaría emisiones de dióxido de nitrógeno y otros contaminantes que afectarían la calidad del aire y el agua. Además, la comunidad de Topolobampo, que depende en gran medida de la pesca y el turismo, enfrentaría un riesgo significativo. Los activistas piden que se priorice un modelo de desarrollo sostenible que respete los derechos de las generaciones futuras y la integridad de los ecosistemas.