Monterrey, Nuevo León, registró la recolección de más de 7.5 toneladas de basura tras las intensas lluvias que afectaron la ciudad el domingo. El operativo de limpieza fue coordinado por el ayuntamiento para mitigar los riesgos de inundaciones en la temporada de precipitaciones, que suele ser crítica en la región. La actividad se concentró en zonas norte y poniente, donde el desbordamiento de aguas pluviales generó acumulación de residuos.
El municipio activó un plan especial con 20 trabajadores y maquinaria pesada para retirar escombros, hojas y otros desechos que obstruyeron drenajes y calles. Esta acción forma parte de una estrategia preventiva que busca mantener la infraestructura urbana funcional durante la temporada de lluvias, que en el norte de México suele comenzar en mayo y prolongarse hasta septiembre. La coordinación entre servicios municipales y brigadas de emergencia fue clave para la rápida respuesta.
Las lluvias del domingo, aunque no fueron las más intensas de la temporada, generaron preocupación por la capacidad de los sistemas de drenaje. En años anteriores, la falta de mantenimiento en canales y alcantarillados ha provocado inundaciones en zonas vulnerables, como el centro y los suburbios de la ciudad. La limpieza inmediata busca evitar que los residuos acumulen en puntos críticos, reduciendo el riesgo de daños a viviendas y vías públicas.
Las autoridades locales destacaron que el operativo es parte de un esfuerzo constante para mejorar la resiliencia de la ciudad frente a fenómenos climáticos extremos. Sin embargo, expertos en gestión ambiental señalan que es necesario invertir en infraestructura sostenible y campañas de concienciación ciudadana para abordar de manera integral la problemática de la basura en zonas urbanas. La colaboración entre gobierno y comunidad será fundamental para mantener los resultados obtenidos.
