Las aseguradoras en la Ciudad de México están aplicando aumentos generales en las pólizas de seguros médicos sin considerar el historial individual de los clientes, lo que ha generado críticas entre usuarios con buenos registros de uso y bajo riesgo. Según reportes recientes, tanto quienes han utilizado el seguro con frecuencia como quienes lo han mantenido sin reclamaciones enfrentan incrementos similares, lo que despierta preocupación por la falta de personalización en la evaluación de riesgos.
El problema afecta especialmente a clientes que han cuidado su salud y no han recurrido a servicios médicos, pero que ahora pagan tarifas más altas que quienes tienen historiales más complejos. Expertos en el sector señalan que este enfoque no refleja una valoración real del riesgo, lo que podría llevar a un desequilibrio en el sistema. «La falta de transparencia en cómo se calculan las tarifas genera desconfianza y desigualdades», afirmó un analista de seguros en entrevista.
El contexto de esta situación se da en un entorno donde las aseguradoras enfrentan presiones por mantener rentabilidad, lo que ha llevado a políticas de ajustes masivos. Sin embargo, los usuarios argumentan que el modelo actual no distingue entre riesgos individuales, lo que podría afectar la accesibilidad de los servicios médicos. «Si no se ajusta el cálculo, quienes tienen menor riesgo terminan subsidiando a quienes tienen mayor necesidad», destacó un representante de consumidores.
Las consecuencias de este fenómeno podrían incluir una disminución en la confianza de los clientes hacia las aseguradoras, así como un aumento en la desigualdad en el acceso a servicios de salud. Además, se ha planteado la necesidad de que las empresas revisen sus criterios de evaluación para evitar alzas desproporcionadas. «La regulación debe exigir mayor claridad en los procesos de cálculo de primas», indicó un especialista en políticas públicas.
