La Confederación de Cámaras Industriales de la República Mexicana (Coparmex) en Nuevo León emitió una alerta sobre la disminución en el abasto de energía eléctrica y agua en el estado, lo que podría afectar el desarrollo económico y la vida cotidiana de la población. Según datos preliminares, en el primer trimestre de 2026 la actividad industrial registró una caída anual del 4.1 por ciento, lo que refleja una crisis en los servicios básicos. Esta situación ha generado preocupación entre empresarios y autoridades locales, quienes buscan soluciones para mitigar los efectos de los apagones frecuentes y la escasez de agua.
El sector empresarial en Nuevo León, representado por Coparmex, destacó que la interrupción en el suministro energético y de agua no solo afecta a las industrias, sino también a los hogares y servicios públicos. La organización señaló que la falta de infraestructura adecuada y la sobrecarga del sistema de distribución son factores clave en la crisis. Además, se mencionó que la escasez de recursos para mantenimiento y actualización de redes de suministro ha exacerbado el problema, especialmente en zonas urbanas con alta densidad poblacional.
La alerta de Coparmex surge en un contexto de creciente demanda de servicios básicos, que supera la capacidad de los sistemas existentes. En los últimos años, el crecimiento económico y poblacional en Nuevo León ha incrementado la presión sobre los recursos naturales y la infraestructura. Expertos en el sector han señalado que la falta de inversión en proyectos sostenibles y la dependencia de fuentes de energía no renovables han contribuido a la vulnerabilidad del sistema. Además, la variabilidad climática y la escasez de lluvias en la región han afectado los niveles de agua en reservas hidráulicas.
Ante la situación, las autoridades estatales y federales están evaluando medidas para garantizar el abasto energético y de agua. Entre las acciones propuestas se encuentran la implementación de planes de contingencia, la promoción de la eficiencia energética y la búsqueda de alternativas de generación de energía. Sin embargo, los empresarios advierten que sin un enfoque integral y sostenible, la crisis podría prolongarse, afectando la competitividad de la región y la calidad de vida de sus habitantes. La organización instó a las autoridades a priorizar la modernización de la infraestructura y a promover políticas que fomenten la conservación de recursos naturales.
