El municipio de Monterrey anunció una serie de medidas de cierre vial y peatonalización en el Barrio Antiguo, que entrarán en vigor el 11 de junio. Estas acciones se implementarán en tres modalidades, dependiendo de la afluencia de peatones y vehículos en la zona. Las autoridades destacaron que los cierres serán temporales y se ajustarán a las necesidades de movilidad en el área, con el objetivo de mejorar la seguridad y la experiencia de los ciudadanos.

Las restricciones incluyen la prohibición de estacionamiento en ciertas calles y la limitación de acceso a vehículos en horarios pico. Según el anuncio oficial, los conductores deberán evitar la zona durante los periodos establecidos y optar por rutas alternas. Las autoridades también informaron que se instalarán señalizaciones claras para guiar el tránsito y minimizar el impacto en las actividades diarias de los residentes y visitantes.

El Barrio Antiguo, uno de los espacios históricos más emblemáticos de la ciudad, ha sido objeto de planes de revitalización urbana en los últimos años. La peatonalización forma parte de un esfuerzo por fomentar el turismo y la actividad comercial en el área, priorizando el acceso a pie. Sin embargo, los negocios locales han expresado preocupación por el posible impacto en sus ingresos, especialmente durante los meses de mayor afluencia de turistas.

El ayuntamiento de Monterrey aclaró que las medidas serán revisadas periódicamente para evaluar su efectividad y ajustarlas según las necesidades. También destacó que se trabajarán en conjunto con los propietarios de establecimientos para minimizar las interrupciones. Sin embargo, algunos comerciantes han señalado que la falta de visibilidad de las rutas alternas podría complicar el acceso a sus negocios, lo que generaría desafíos operativos.

La iniciativa refleja un enfoque más sostenible en la gestión del espacio público, pero su éxito dependerá de la cooperación de los ciudadanos y la adaptación de los sectores afectados. Mientras tanto, las autoridades instan a la población a respetar las normas vigentes y a aprovechar las opciones de transporte alternativo, como el uso de bicicletas o el transporte público.