Israel interceptó una embarcación conocida como la Flotilla de la Libertad, que transportaba ayuda humanitaria con el objetivo de llegar a Gaza. El barco, que llevaba a 12 personas a bordo, incluyendo a la activista climática Greta Thunberg y al activista español Sergio Toribio, fue detenido por las fuerzas navales israelíes por violar el bloqueo naval impuesto a la franja de Gaza.

El barco fue redirigido al puerto israelí de Asdod, donde los activistas fueron sometidos a un examen médico para asegurar su buena salud. Las autoridades israelíes han confirmado que los activistas están en tierra y que se planea deportarlos. Aquellos que no puedan ser deportados inmediatamente probablemente comparecerán ante un tribunal para una audiencia.

La Armada israelí había ordenado a la Flotilla cambiar de rumbo al aproximarse a una zona restringida cerca de la costa de Gaza, señalando que la zona marítima está cerrada al tráfico naval como parte del bloqueo naval. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, instruyó al Ejército a tomar medidas necesarias para evitar que la Flotilla llegara al enclave palestino.

La relatora de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, ha instado al Gobierno británico a solicitar explicaciones a las autoridades israelíes por el asalto y la confiscación del barco, y a garantizar la liberación inmediata de la tripulación. Albanese también pidió a los puertos del Mediterráneo que envíen barcos con ayuda y solidaridad a Gaza, destacando la importancia de romper el bloqueo como una obligación legal y un imperativo moral[2][4][5].