La presidenta del Congreso de Nuevo León, Perla Villarreal, criticó públicamente la reunión sobre el presupuesto 2027 por considerarla inoportuna, ya que se llevó a cabo sin contar con elementos esenciales para su discusión. Según la legisladora, la falta de un tesorero ratificado y un paquete fiscal definido impiden abordar las necesidades financieras del estado de manera efectiva. Esta situación, señaló, genera incertidumbre sobre la viabilidad del proceso de planificación presupuestal.

La reunión, que tuvo lugar en la sede del Congreso local, fue convocada con el objetivo de iniciar los trabajos para el próximo ejercicio fiscal, pero Villarreal destacó que no se cumplían los requisitos mínimos para una discusión seria. «No podemos hablar de prioridades si no tenemos claras las bases legales y financieras», afirmó, subrayando la importancia de contar con un marco institucional sólido antes de avanzar en el análisis del gasto público.

Villarreal reafirmó su disposición al diálogo con las distintas dependencias del gobierno estatal, pero insistió en que es necesario establecer condiciones claras para que las negociaciones tengan sentido. «El presupuesto no se construye en el aire; requiere de datos concretos y autoridades reconocidas», explicó. La legisladora destacó que la falta de transparencia y coordinación entre las ramas del poder público podría retrasar el proceso y afectar la ejecución de proyectos clave en la entidad.

El contexto de esta crítica se enmarca en la necesidad de un presupuesto que responda a las demandas sociales y económicas de Nuevo León, especialmente en un momento de ajustes fiscales nacionales. Sin un tesorero designado, la gestión de los recursos se vuelve más compleja, lo que podría generar retrasos en la asignación de fondos para áreas como salud, educación y infraestructura. Además, la ausencia de un paquete fiscal definido limita la capacidad de las autoridades para priorizar gastos y evitar déficits.

Las declaraciones de Villarreal reflejan las tensiones entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo en la elaboración del presupuesto, un proceso que requiere alianzas estables para garantizar la estabilidad financiera del estado. Si no se resuelven estos desafíos, es probable que el proyecto de ley de ingresos y egresos 2027 se vea retrasado, lo que podría impactar negativamente a los ciudadanos y a la economía local. La presidenta del Congreso instó a las autoridades a priorizar la transparencia y la legalidad en las decisiones financieras.