Francisco del Bosque, diputado suplente del distrito 14 de Monterrey, anunció su separación de Morena y se declaró como diputado independiente, dejando atrás la alianza política que lidera el presidente Andrés Manuel López Obrador. El anuncio se conoció en las últimas horas, tras la renuncia de otro legislador de la misma fuerza política, lo que coloca a Morena en una situación delicada dentro del Congreso local de Nuevo León.
Del Bosque, quien hasta hace días era parte de la bancada de Morena en el legislativo estatal, no se unió a Movimiento Ciudadano, el partido que ha buscado integrar a diputados independientes. Su decisión se produce en un momento crítico para la 4T, que enfrenta su segunda baja en días, lo que podría afectar su capacidad para impulsar proyectos y mantener la mayoría en el Congreso local, donde su influencia es clave para aprobar leyes y acuerdos.
La salida de Del Bosque se suma a la tensión interna que vive Morena en Nuevo León, donde la alianza ha tenido dificultades para consolidar su base en el poder. El diputado suplente, quien fue elegido como parte de la coalición Juntos Hacemos Historia, no dio detalles sobre sus motivos, pero su decisión refleja descontento con la estrategia del partido o con la gestión de la dirigencia local. Esta situación podría generar un vacío en la representación de la 4T en el Congreso, lo que facilitaría el avance de otros grupos políticos.
El impacto de esta baja podría ser significativo, ya que Morena depende de su mayoría para aprobar iniciativas y mantener el control sobre la agenda legislativa. La pérdida de un diputado independiente, que no se alinea con otros partidos, podría debilitar su posición y abrir la puerta a alianzas alternativas. Además, el hecho de que Del Bosque no se haya unido a Movimiento Ciudadano sugiere que su postura es más autónoma, lo que podría generar un escenario de incertidumbre en la política local.
Analistas políticos señalan que la salida de Del Bosque refleja la fragilidad de Morena en regiones donde su presencia no es tan sólida como en el centro del país. La falta de una estrategia clara para retener a sus diputados y la presión de otros partidos podrían llevar a más desertiones, lo que pondría en riesgo la estabilidad de la 4T en el estado. La situación también podría influir en las elecciones futuras, donde la imagen de la alianza será clave para ganar apoyo.
El Congreso local de Nuevo León, que tiene 40 diputados, ahora enfrenta un escenario más complejo, con la posibilidad de que la 4T pierda su mayoría si no logra reforzar su base. La decisión de Del Bosque podría ser un punto de inflexión, no solo para Morena, sino para el equilibrio de poder en el estado, donde la política se ha caracterizado por alianzas fluidas y cambios constantes de alineación.
