El Municipio de Santiago, en colaboración con autoridades federales, busca tomar el control de 26 kilómetros de la Carretera Nacional para implementar un sistema de vigilancia y sanciones contra conductores que circulan a exceso de velocidad, conocidos como «correlones». El alcalde David de la Peña anunció este plan como parte de una estrategia para reducir los accidentes y fallecimientos en la vía, que ha sido históricamente un punto crítico de tránsito en la región.

La iniciativa surge tras un aumento en los reportes de siniestros viales en la zona, donde la falta de supervisión y la impunidad de los conductores han generado preocupación entre la población. Según el alcalde, el objetivo es establecer un marco jurídico claro que permita a las autoridades locales aplicar multas y medidas preventivas, sin necesidad de intermediación federal. Sin embargo, el control de una vía federal requiere aprobación de instituciones como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

La Carretera Nacional, que conecta a Santiago con otras localidades, ha sido escenario de múltiples accidentes, especialmente en tramos con curvas pronunciadas y visibilidad limitada. Los «correlones» son un problema recurrente, ya que muchos conductores ignoran los límites de velocidad y las señales de tránsito. La propuesta del municipio busca no solo sancionar, sino también educar a la comunidad sobre la importancia de la seguridad vial, mediante campañas informativas y la instalación de radares móviles.

Las autoridades federales aún no han confirmado su apoyo al plan, lo que podría generar retrasos en su implementación. Sin embargo, el alcalde De la Peña aseguró que el municipio continuará trabajando en la negociación para lograr un acuerdo que beneficie a los habitantes. Si se concreta, la medida podría servir como un modelo para otras zonas con problemas similares, aunque también enfrentaría críticas por la posibilidad de un aumento en la carga laboral de las autoridades locales y la necesidad de recursos para mantener el control de la vía.