El municipio de Santiago reactivó el operativo de control de velocidad conocido como «carrusel» en la Carretera Nacional, específicamente en el tramo que conecta Antonio Villalón con La Presa de La Boca. Esta medida se implementó tras un incremento en los accidentes de tránsito en la zona, según informó la dirección municipal de Tránsito. El operativo incluye la instalación de radares móviles y la presencia de agentes de policía y personal de tránsito para verificar el cumplimiento del límite de velocidad.

Los conductores que excedan los 80 kilómetros por hora serán detenidos y sancionados con multas según el Código de Transito. La medida busca reducir la cantidad de accidentes graves en la vía, que ha sido escenario de múltiples colisiones en los últimos meses. Las autoridades locales destacaron que el operativo se realizará de manera constante, con inspecciones programadas para garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad vial.

El tramo de la Carretera Nacional entre Antonio Villalón y La Presa de La Boca es uno de los más transitados de la región, lo que ha generado preocupación por la alta densidad de vehículos y la falta de infraestructura adecuada. Según datos oficiales, en los primeros seis meses del año se reportaron más de 20 accidentes menores y tres graves en esta zona, lo que motivó la reactivación del operativo. Las autoridades también han señalado que la colaboración entre Tránsito y la policía es clave para su éxito.

Aunque no se ha revelado el número exacto de conductores sancionados hasta el momento, las autoridades indicaron que se han aplicado multas a varios infractores en las primeras semanas de operación. Los ciudadanos han mostrado apoyo a la medida, aunque algunos críticos cuestionan la efectividad de los radares móviles en comparación con cámaras fijas. El operativo podría extenderse a otros tramos de la carretera si se confirma un descenso en los accidentes, según declaraciones del director municipal de Tránsito.