El pasado 20 de julio de 2026, el examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) generó controversia al ser cuestionado por resultados que parecían fuera de lo común. Según reportes, el 2% de las pruebas en línea fueron bloqueadas por la institución, aunque no se especificó el motivo. Estos casos generaron desconfianza entre los estudiantes y sus familias, quienes sospechan de errores técnicos, trampas o incluso la intervención de inteligencia artificial en la evaluación.

La UNAM, uno de los centros educativos más importantes de México, no ha emitido un comunicado oficial sobre las irregularidades detectadas. Esto ha dejado a la comunidad académica y a los postulantes sin respuestas claras. Usuarios de redes sociales y foros especializados han señalado que algunos puntajes obtenidos parecían excesivamente altos o incoherentes con el nivel de los aspirantes, lo que ha alimentado rumores de fraudes o fallos en el sistema de calificación.

El examen en línea, implementado como parte de la modernización de los procesos de admisión, fue diseñado para reducir la carga física en las sedes universitarias. Sin embargo, su aplicación en 2026 marcó un hito crítico, ya que miles de estudiantes dependen de estos resultados para acceder a carreras de alta demanda. La falta de transparencia por parte de la UNAM ha generado preocupación sobre la equidad del proceso y la confiabilidad de los mecanismos digitales utilizados.

Analistas educativos señalan que la situación podría afectar la reputación de la UNAM, especialmente si se confirma algún tipo de manipulación. Además, los estudiantes afectados podrían exigir una revisión de sus resultados o incluso acciones legales. La universidad, por su parte, enfrenta la presión de demostrar que su sistema es fiable, lo que incluiría una explicación detallada sobre las pruebas bloqueadas y los criterios usados para su evaluación.