La Secretaría de Protección Civil de Nuevo León emitió una alerta sobre la llegada de una canícula más intensa y prolongada en la región, con temperaturas que superarán los 40 grados Celsius a partir del 12 al 15 de julio. Según los pronósticos, las lluvias en la zona serán entre 40 y 60 por ciento menores que en años anteriores, lo que agravará las condiciones de sequía. La meteoróloga encargada de las previsiones destacó que el fenómeno de El Niño está contribuyendo a la intensificación del calor, lo que podría afectar a la población y a los recursos naturales de la región.
La alerta se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el cambio climático, que ha modificado los patrones de precipitación y temperatura en la región. Las autoridades recomiendan a la población tomar medidas preventivas, como reducir el consumo de agua, proteger a grupos vulnerables como adultos mayores y niños, y evitar la exposición prolongada al sol. Además, se insta a los agricultores a implementar estrategias de conservación de recursos hídricos para mitigar el impacto en los cultivos.
El fenómeno de El Niño, que se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, ha sido identificado como un factor clave en la intensificación de la canícula. Este fenómeno no solo afecta a Nuevo León, sino también a otras zonas del norte de México, donde se han reportado temperaturas récord en los últimos meses. Los expertos advierten que la combinación de altas temperaturas y escasez de lluvia podría generar sequías prolongadas, afectando la producción agrícola y la disponibilidad de agua potable.
La comunidad científica ha señalado que la canícula actual podría tener consecuencias graves para la salud pública, especialmente en zonas con infraestructura limitada. Además, el impacto en los cultivos de maíz, frijol y hortalizas, que son esenciales para la economía local, podría generar aumentos en los precios de los alimentos. Las autoridades locales están trabajando en planes de contingencia, incluyendo la distribución de agua potable y la creación de espacios de refugio para personas en situación de vulnerabilidad.
