El alcalde con licencia de la ciudad de Monterrey, Andrés Mijes, ha exigido que el partido Morena sancione al diputado Mario Soto por no apoyar el juicio político contra el gobernador de Nuevo León, Samuel García. Mijes, quien es miembro del partido y ha estado activo en la política local, criticó públicamente la postura de Soto, argumentando que su actitud contradice los principios del partido y debilita la unidad interna. La situación ocurre en un momento de tensión dentro de Morena, donde las divisiones podrían afectar la cohesión del partido en las elecciones estatales.

Mario Soto, diputado federal por el distrito 12 de Nuevo León, se ha negado a respaldar el proceso de juicio político contra el gobernador Samuel García, quien enfrenta acusaciones de irregularidades en su gestión. Mijes señaló que esta falta de apoyo representa una desviación de las líneas de acción del partido, que ha priorizado la transparencia y la rendición de cuentas. La decisión de Soto ha generado controversia dentro de Morena, donde algunos sectores consideran que su postura podría ser vista como una deslealtad a los objetivos del partido.

El contexto de este conflicto se enmarca en la disputa interna de Morena por el control de la política estatal. El gobernador Samuel García, miembro del partido, ha sido un punto de fricción debido a las acusaciones de corrupción y manejo irregular de recursos. La postura de Soto, al no apoyar el juicio político, podría ser interpretada como una defensa de García o una crítica al rumbo del partido. Esta situación refleja las tensiones entre facciones dentro de Morena, que buscan definir su estrategia electoral y su relación con el poder estatal.

Las consecuencias de este conflicto podrían ser significativas para Morena. La falta de unidad en el partido podría debilitar su imagen ante los electores, especialmente en un contexto donde la transparencia y la lucha contra la corrupción son temas clave. Además, la sanción contra Soto podría servir como un mensaje para otros diputados que no sigan las directrices del partido. Sin embargo, si el caso se resuelve de manera interna, podría evitar un escándalo público que afecte la credibilidad de Morena en las elecciones.

El partido Morena aún no ha anunciado formalmente las sanciones que aplicará a Mario Soto, pero las fuentes cercanas al partido indican que se analiza una posible suspensión o expulsión. Esto dependerá de la valoración de la dirección nacional sobre el impacto de la postura de Soto en la cohesión del partido. Mijes ha reiterado que la unidad es esencial para enfrentar las elecciones estatales, donde Morena busca mantener su influencia en Nuevo León. La resolución de este conflicto podría marcar un hito en la evolución interna del partido.