Cinco jugadoras iraníes dejan su hotel en Australia y quedan bajo resguardo policial
Cinco integrantes de la selección femenina de Irán abandonaron el hotel de concentración en Australia durante la Copa Asiática. Autoridades locales las mantienen a salvo ante temores por su integridad, mientras crece la presión internacional para evitar su retorno al país.
El episodio se produjo tras la controversia generada por el silencio del equipo durante el himno nacional en su debut. De acuerdo con versiones cercanas al plantel, después se les exigió entonar el himno en los siguientes partidos, gesto que avivó la tensión. A la salida de uno de los encuentros, aficionados pidieron a gritos proteger a las jugadoras y algunos reportaron señales de auxilio desde el autobús del combinado.
Organizaciones y activistas solicitaron que no se les obligue a volver a Irán. Figuras públicas sumaron llamados al gobierno australiano para garantizar su seguridad, y el sindicato mundial de futbolistas en la región informó gestiones con FIFA y la Confederación Asiática a fin de resguardar a las deportistas, sin lograr todavía contacto directo con ellas.
En lo deportivo, Irán quedó fuera del torneo tras caer 2-0 ante Filipinas, en su primera participación desde 2002. La entrenadora expresó su deseo de regresar a casa, pero el futuro inmediato del grupo permanece sin definirse mientras continúan las evaluaciones oficiales.
El caso pone bajo los reflectores la protección de las atletas en contextos de conflicto y podría marcar un precedente sobre cómo responden los grandes torneos ante riesgos de derechos humanos.
