Subcomandante policial es ejecutado en Mexicali tras relevo en la comandancia

La violencia irrumpió en Mexicali con el asesinato de un alto mando policial, apenas horas después de que la ciudad presenciara un cambio de liderazgo en la Secretaría de Seguridad Pública Municipal. El ataque ocurrió frente a su domicilio, en una zona residencial del sur de la ciudad, dejando en evidencia la vulnerabilidad de los servidores públicos ante la delincuencia organizada.

Roberto Méndez Arreola, subcomandante de la Policía Municipal del Valle de Mexicali, fue acribillado por al menos dos sujetos la noche del lunes 14 de julio, cuando salía de su casa en el fraccionamiento Lomas Altas. Testigos y cámaras de seguridad captaron el momento en que los agresores, sin mediar palabra, dispararon contra el funcionario, quien llevaba más de dos décadas en la institución. La Fiscalía confirmó la localización de decenas de casquillos percutidos en el sitio, lo que sugiere el uso de armas de alto poder.

Tras el crimen, autoridades estatales y municipales desplegaron un operativo conjunto en busca de los responsables, aunque hasta el momento no se han realizado detenciones. El homicidio se produjo en el marco de una jornada de cambios al frente de la corporación, marcada por la renuncia del anterior titular y la designación de un nuevo secretario, Luis Felipe Chan Baltazar, quien ya había ocupado el cargo previamente en esta administración.

El caso ha conmocionado a la comunidad policial y ha reabierto el debate sobre la protección a los mandos en activo, así como los riesgos de ejercer la autoridad en una región azotada por la inseguridad. La impunidad que persiste en este y otros casos similares en el país pone en entredicho la eficacia de las estrategias para garantizar la integridad de quienes combaten el crimen desde la primera línea.