Autoridades mexicanas clausuraron una refinería ilegal en Coatzacoalcos, Veracruz, después de un operativo conjunto entre el Gabinete de Seguridad, la Secretaría de Energía (Sener) y Petróleos Mexicanos (Pemex).

Durante el operativo, se incautaron 500,000 litros de hidrocarburos, producto del huachicol. La refinería clandestina estaba ubicada en un inmueble que originalmente era una planta para el tratamiento de residuos industriales, pero había sido reconvertida para procesar ilegalmente hidrocarburos como diésel artesanal, nafta ligera, solventes y combustóleo, sin permisos y con alto riesgo ambiental.

El secretario Omar García Harfuch confirmó el cierre de la refinería y la incautación de los hidrocarburos. El complejo utilizado como refinería a pequeña escala contaba con equipo especializado, tuberías y tanques de almacenamiento, pero no cumplía con las normas de seguridad vigentes.

Las autoridades utilizaron labores de inteligencia de campo, vigilancia aérea y reconocimiento terrestre para identificar y clausurar la refinería ilegal. Las pruebas recabadas fueron suficientes para que un juez de control otorgara la orden de cateo[4][5][2].